El Tri en su torneo de casa: fortalezas y debilidades de la Selección Mexicana

La Selección Mexicana abrió el gran torneo internacional el 11 de junio frente a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, en lo que fue el primer partido de esta gran fiesta deportiva. México es el único país que ha organizado una competición masculina de esta magnitud en tres ocasiones, tras las ediciones de 1970 y 1986, las dos únicas veces en que el Tri alcanzó los cuartos de final.

El equipo de Javier Aguirre encabeza el Grupo A, que comparte con Sudáfrica, Corea del Sur y Chequia. Después del duelo inaugural, el conjunto nacional viajó a Guadalajara para medirse ante Corea del Sur el 18 de junio y cerrará la fase de grupos de regreso en la capital frente a Chequia el 24 de junio. Es un sector parejo sobre el papel: la condición de local y la ausencia de viajes fuera del país son los factores por los que el Tri aparece como favorito del cuarteto en los pronósticos y las cuotas de este gran torneo internacional que ofrecen las casas de apuestas para estos encuentros. Aunque esos mismos números lo alejan de las rondas más avanzadas.

El estadio como duodécimo jugador
La primera ventaja no se entrena: es el entorno. México no jugará en un vacío neutral, sino en una atmósfera donde cada recuperación recibe un impulso adicional de la afición. Para el rival, ese ambiente supone un desgaste que se acumula durante noventa minutos. Para los locales, es combustible que llega justo en los tramos en que un partido se decide.

 

Un equipo que ya conoce el escenario
A favor del Tri juega también lo que no se improvisa. México sabe lo que es afrontar un torneo internacional de primer nivel, y Javier Aguirre dirigirá el tercero de su carrera al frente del equipo, después de llevarlo a octavos de final en 2002 y 2010. El grupo no debería sorprenderse ante el ritmo, la atención de la prensa ni el precio de cada episodio. Saber a qué se enfrenta el equipo, sin embargo, no es lo mismo que soportarlo cuando la presión aumenta.

 

¿De dónde puede salir el gol?
No de un solo nombre. El referente es Raúl Jiménez, que firmó su mejor año individual con la Selección al anotar nueve goles en 2025, con tantos decisivos en la Liga de Naciones de Concacaf y en la final de la Copa Oro frente a Estados Unidos. Pero el gol que metió a México en esa final, ante Honduras, nació de una asistencia de Gilberto Mora, de 17 años, en su segundo partido oficial con el Tri.

Entre la referencia de área de Jiménez y la aparición de jugadores jóvenes en la creación, el equipo tiene más de una vía para llegar al arco rival. Si las bandas funcionan y el centro acompaña el balón suelto, el Tri es capaz de mantener al rival bajo presión durante tramos largos.

 

La grada también puede pesar en contra
Aquí empiezan las dudas, y la primera es emocional. La misma atmósfera de casa que puede impulsar al equipo también puede sobrecargarlo. Un gol recibido temprano, una decisión arbitral discutida o una serie de jugadas sin concretar bastan para que el partido entre en una dinámica nerviosa.

Esa fragilidad tiene un antecedente que la afición conoce: entre Estados Unidos 1994 y Rusia 2018, México fue eliminado siete veces consecutivas en octavos de final, y en Qatar 2022 ni siquiera superó la fase de grupos. Es una herencia que se mide en la ausencia de un quinto partido, y disputar este gran torneo internacional como anfitrión la vuelve más pesada, no más ligera.

 

El espacio está atrás
El otro riesgo vive en el espacio a la espalda de la defensa. Ante Corea del Sur, una selección que apuesta por la presión y la velocidad, esa zona será la más expuesta de toda la competición. Frente a Sudáfrica y a Chequia, el peligro cambia de forma: balón parado, disputa física y segunda jugada. El error no siempre es vistoso. A veces es, simplemente, un rechace perdido tras un centro al área.

México llega a esta gran cita de la pasión futbolera con un piso alto para la fase de grupos y un techo que la historia se ha encargado de marcar. Si el equipo administra el ruido de su propia gente y no se precipita en los primeros minutos, el factor local trabajará a su favor. Solo la competición dirá si esta generación es la que cambia el relato.

TAGS: futbol, selección, mexicana, tri, local, fortalezas, debilidades,

Te recomendamos