Ataque aéreo israelí mata al menos a 50 en campo de refugiados, según médicos palestinos

Las autoridades sanitarias palestinas afirmaron que al menos 50 palestinos murieron el martes a causa de ataques aéreos de Israel contra un campo de refugiados densamente poblado en el norte de Gaza, mientras fuerzas terrestres israelíes luchaban contra hombres armados de Hamás asentados en una extensa red de túneles.

El portavoz militar israelí, teniente coronel Richard Hecht, confirmó en declaraciones a la CNN el ataque israelí contra el campo de refugiados de Jabalia y dijo que iba dirigido contra “un alto mando de Hamás en esa zona”.

“Lo estamos investigando y daremos más datos a medida que sepamos lo que ocurrió allí”, añadió.

Funcionarios de la ONU y de otros organismos de ayuda dijeron que la población civil del enclave palestino asediado estaba sumida en una catástrofe de salud pública, y que los hospitales se esforzaban por tratar a un número cada vez mayor de víctimas mientras se agotaba el suministro eléctrico.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó los llamamientos internacionales para una “pausa humanitaria” en los combates para permitir el suministro de ayuda de emergencia a los civiles que sufren una grave escasez de alimentos, medicinas, agua potable y combustible.

Netanyahu ha prometido seguir adelante con sus planes de aniquilar a Hamás tras varias guerras sin resultados desde que el grupo militante se hizo con el control de Gaza en 2007.

Funcionarios del Hospital Indonesio de Gaza dijeron que más de 50 palestinos habían muerto y 150 habían resultado heridos cuando toneladas de explosivos aéreos alcanzaron viviendas residenciales en el corazón del campamento de Jabaliya, en el norte de Gaza.

El Ejército israelí ha acusado a Hamás, que gobierna el estrecho territorio costero, de usar edificios civiles como cobertura para combatientes, comandantes y armamento, acusaciones que niega.

Imágenes obtenidas por Reuters mostraban una franja de destrucción, con profundos cráteres de bombas y viviendas de cemento de varios pisos destruidas, mientras la gente escarbaba con sus manos entre montones de escombros en busca de seres queridos, vivos o muertos.

Los médicos depositaron a los muertos envueltos en telas blancas en una larga fila frente al hospital, situado en la ciudad adyacente de Beit Lahiya, mientras los heridos, entre los que había niños llorando, eran trasladados al interior para recibir tratamiento en medio de escenas de pandemonio.

Un comunicado de Hamás indicó que había 400 muertos y heridos en Jabaliya, que se encuentra en las afueras de la ciudad de Gaza, en la principal zona terrestre de combate en el norte. Jabaliya alberga a familias de refugiados de las guerras con Israel que se remontan a 1948.

Reuters no pudo verificar de forma independiente las cifras de víctimas comunicadas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, volvió a hacer un llamamiento el martes para proteger a los civiles atrapados en el conflicto, subrayando la necesidad de que todas las partes adopten un comportamiento proporcionado y tomen precauciones.

“El derecho internacional humanitario establece normas claras que no pueden ignorarse. No es un menú a la carta y no puede aplicarse selectivamente”, afirmó Guterres en un comunicado.

Túneles

Israel dijo el martes que sus fuerzas habían atacado a milicianos de Hamás en el interior de la vasta red de túneles de los islamistas bajo Gaza.

Los túneles son un objetivo clave para Israel, que está ampliando sus operaciones terrestres dentro de Gaza para acabar con Hamás, tras el tiroteo de hace tres semanas en el que, según las autoridades israelíes, murieron más de 1.400 personas.

Se cree que algunos de los 240 rehenes que, según Israel, fueron secuestrados por Hamás aquel día se encuentran retenidos en el complejo de túneles, lo que añade una complicación más para los israelíes, además de las dificultades de combatir en un entorno urbano.

“Durante el último día, las fuerzas de combate combinadas de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) atacaron aproximadamente 300 objetivos, incluidos puestos de lanzamiento de misiles antitanque y cohetes situados bajo pozos, así como complejos militares dentro de túneles subterráneos pertenecientes a la organización terrorista Hamás”, informó el ejército en un comunicado.

Los milicianos respondieron con misiles antitanque y fuego de ametralladora, añadió, sin detallar cifras.

Hamás dijo en un comunicado que sus combatientes estaban librando feroces batallas con las fuerzas terrestres israelíes, que estaban sufriendo pérdidas. “La ocupación está empujando a sus soldados a la orgullosa Gaza, que siempre será el cementerio de los invasores”, dijo Hamás.

Dos soldados israelíes murieron en combate en el norte de Gaza, informó el ejército el martes, sin precisar cuándo.

Las autoridades sanitarias de Gaza afirman que 8.525 personas, entre ellas 3.542 niños, han muerto en ataques israelíes desde el 7 de octubre. Representantes de la ONU afirman que más de 1,4 millones de la población civil de Gaza —que en total es de unos 2,3 millones— se han quedado sin hogar.

Reuters no ha podido verificar de forma independiente el recuento de víctimas ni de Israel ni de Palestina.

Las Brigadas al-Qassam, brazo armado de Hamás, dijeron que los combatientes se enfrentaron a primera hora del martes a las fuerzas israelíes “que invadían el eje sur de Gaza, (incluso) con ametralladoras, y atacaron cuatro vehículos con misiles Al Yassin 105”, en referencia a misiles antitanque de fabricación local.

Los milicianos también atacaron dos tanques israelíes y excavadoras en el noroeste de Gaza con los misiles, añadieron, y “liquidaron” a una unidad de Israel que emboscaron a la entrada de un edificio.

Reuters no pudo confirmar los detalles de los informes sobre los combates. El Ejército israelí no hizo comentarios inmediatos sobre las versiones de Hamás.

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