Murió a los 92 años Beatriz Barba Ahuatzin, la primera arqueóloga mexicana

*La investigadora emérita, Beatriz Barba Ahuatzin, en 1955 se convirtió en la primera mujer titulada como arqueóloga en México

 

 

Beatriz Barba Ahuatzin, quien en 1955 se convirtió en la primera mujer titulada como arqueóloga en México y destacó en otros campos como la antropología, etnografía y museología, murió este viernes, informó el Gobierno de México.

En un comunicado conjunto, la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reportaron la muerte de la maestra en Ciencias Antropológicas y doctora en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien fuera designada en 1962 para diseñar e instalar la sala de introducción a la antropología del Museo Nacional de Antropología.

 

Ambas dependencias lamentaron la muerte de la investigadora emérita, a quien calificaron como “figura clave de la arqueología, antropología, etnografía y museología en México”.

 

“Prolífica y generosa maestra de muchas generaciones, fue columna de las instituciones en las que participó”, añadió.

 

En la misma red social se expresó el arqueólogo Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor en Ciudad de México, quien apuntó: “Tiempos aciagos para la arqueología mexicana, ha fallecido otra de las grandes figuras del INAH”.

 

Destacó que “fue profesora emérita y una de las primeras científicas profesionales en trabajar en nuestro país”.

 

Originaria de Jalisco, Barba Ahuatzin (1928-2021) desafió las reglas de la sociedad mexicana de la década de los años 50, además de las normas conservadoras de su familia para literalmente “ponerse los pantalones”, salir al campo acompañada de hombres y convertirse en la primera arqueóloga titulada en México, en 1955.

A los 21 años y tras estudiar en la Escuela Nacional de Maestros, carrera que ejercía como maestra normalista, inició una etapa de aprendizaje que la llevaría a convertirse en la primera mujer arqueóloga del país.

 

Su tesis de licenciatura Tlapacoya, un sitio preclásico en transición fue el primer paso de una carrera entregada a la investigación y la conservación de la herencia cultural del pasado y presente de México.

 

Además, investigó numerosos sitios arqueológicos, entre ellos, Tlatilco y el citado Tlapacoya, en el central Estado de México.

 

También ejerció como secretaria de organización del Sindicato de Antropólogos del INAH y como secretaria general de la Asociación Mexicana de Antropólogos Profesionales.

 

Barba Ahuatzin trabajó en 1964 para dar vida al Museo Nacional de las Culturas del Mundo, antiguo Museo Nacional, cuyas colecciones fueron enviadas para nutrir al entonces Museo Nacional de Antropología, en Chapultepec, Ciudad de México.

Mediante el contacto con diversos coleccionistas, la mujer comenzó a delinear el acervo del museo, en el cual se desempeñó como subdirectora durante 13 años, a la vez que estuvo a cargo de la Sala de la Cultura China entre 1972 y 1976.

 

En las décadas de los años 70 y 80 abordó estudios sobre la iconografía, las peregrinaciones y las romerías durante la época prehispánica.

 

Además, la producción académica de la arqueóloga abarcó desde las culturas del mundo, hasta aspectos vinculados con las religiones y las prácticas esotéricas desde una perspectiva crítica.

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